Se puede escalar el Kilimanjaro durante todo el año. De mediados de diciembre a marzo son los meses más cálidos y con cielos despejados. Abril y principios de mayo pueden tener lluvias o nieve, pero es una buena época si se busca tranquilidad. Desde finales de junio hasta agosto hace mucho frío por la noche, pero el cielo está despejado por encima de los 3000 m, ofreciendo excelentes vistas.
En septiembre y octubre se vuelve más cálido. Octubre es ideal si se quiere evitar la lluvia y las multitudes. De noviembre a mediados de diciembre ocurren las “lluvias cortas” con tormentas por la tarde y cielos despejados por la noche. Puede haber nieve en la cima.
Cualquier persona que desee escalar el Kilimanjaro debe considerar su nivel de condición física y prepararse adecuadamente. Las rutas no son técnicas, pero se deben tener en cuenta las condiciones extremas. El mal de altura puede afectar a cualquiera, sin importar la edad o estado físico. Es recomendable consultar a un médico antes de la caminata.
Debes estar protegido contra malaria, hepatitis A, tétanos, fiebre tifoidea, polio y fiebre amarilla. Se requiere un certificado válido de fiebre amarilla al ingresar a Tanzania si transitas por países endémicos como Kenia o Etiopía. Consulta a tu clínica de viajes para recomendaciones actualizadas sobre profilaxis contra la malaria.
Durante la caminata puedes experimentar todo tipo de clima. La noche de la cumbre puede ser muy fría, con nieve en el suelo. Se recomienda ropa abrigada, impermeable y resistente al viento.
Nosotros proporcionamos las tiendas con colchonetas. Los porteadores se encargan de montar los campamentos cada día. También se proporcionan sillas, mesas y lámparas para las comidas y descansos.
Sí, es esencial tener un seguro de viaje completo que incluya cancelaciones, trekking a gran altitud y actividades de aventura.
Sí, alcanzar la cima bajo una luna llena africana es una experiencia inolvidable. La luz de la luna ilumina el sendero y hace brillar la nieve.
Mochila principal: resistente, sin ruedas, máximo 15 kg.
Mochila de día: para llevar impermeables, agua, almuerzo, protector solar.
Saco de dormir: de 4 estaciones, con forro.
Bastones de trekking: muy recomendados, disponibles para alquiler.
Botellas de agua/Sistema de hidratación: al menos 4 litros, con sistema de purificación.
Gafas de sol: protección UV.
Sombrero, protector solar y bálsamo labial: SPF 30+.
Linterna frontal: con pilas extra.
Artículos de aseo: básicos, como toallitas húmedas.
Botiquín personal: tiritas, paracetamol, ibuprofeno.
Snacks energéticos: como barras de cereal y chocolate.